El senryû, poema de origen japonés, es idéntico al haiku en su estructura: 17 moras (sílabas) organizadas en 3 versos de 5-7-5. Sin embargo, el senryû no contiene kigo (la referencia estacional), ni trata sobre la naturaleza o las estaciones del año, sino que se centra en la existencia humana, incluyendo a menudo ironía, humor negro y cinismo sobre las miserias mundanas.
Este toque de humor no está presente por norma en el haiku aunque sí caracterizaba a los hokko (primera estrofa de las tanka); aunque también es cierto que, en ocasiones, el “elemento sorpresa” del haiku contiene trazas de humor.
No es estrictamente necesario que el senryû sea divertido o irónico; puede ser serio y profundo, pero siempre centrado en la reflexión sobre la condición humana y/o nuestros sentimientos. Por ello, la presencia o ausencia de sentido del humor en el poema no serviría para diferenciar entre haiku y senryû.
Todo esto hace que en los últimos tiempos las fronteras entre haiku y senryû sean muy difusas. Hay corrientes, incluso en el propio Japón, que no hacen distinción entre uno y otro género. Otros, como George Swede (haijin y co-fundador de Haiku Canada) distinguen entre tres tipos de haiku:
haiku tradicional o puro, de temática natural y con referencias estacionales (kigo); no hace referencia alguna al ser humano o utensilios fabricados por él;
senryû, sólo incluye referencias a algún aspecto de la naturaleza humana (físico o psicológico) o a objetos artificiales (fabricados por el ser humano);
haikus híbridos, contienen referencias tanto al mundo natural como al del ser humano, y suele contener kigo.